Los antimicrobianos: ¿qué son y para qué se usan? - NOB166

¿Qué son los antimicrobianos?


Los microbios son de las formas más pequeñas de vida que hay, a simple vista no los vemos, ya que tan solo pueden observarse a través de un microscopio. La acción antimicrobiana permite detener su crecimiento o evitar su aparición, estos se encuentran en todas partes, su hábitat natural es diverso. Además, estos son de formas y tamaños diferentes.

Podemos identificar los siguientes 4 grupos:

  • Virus
  • Bacterias
  • Hongos
  • Parásitos
A su vez pueden clasificarse en dos tipos: beneficiosos o patógenos, es decir, perjudiciales para la salud. Por un lado, los beneficiosos pueden ser aquellos que se utilizan para la producción de productos de consumo humano como es el caso del yogur o el queso, o bien los que forman parte de la microbiota (la flora intestinal).

Por otro lado, aquellos que son perjudiciales producen infecciones y enfermedades. Estos son las bacterias, virus, hongos, protozoos y priones. ¿Cúales son sus medios de transmisión? Lo hacen a través del contacto indirecto y directo, a través del aire y mediante transfusiones de sangre. Tu hogar, tu puesto de trabajo, los lugares públicos que visitas, tu entorno en general está expuesto. ¿Es posible protegerse de ellos? Sí, lo es. Es importante resaltar que limpiar no garantiza la descontaminación o desinfección frente a estos.

Seguir las pautas de higiene es el primer paso, pero no debes obviar el uso de los antimicrobianos para tener garantía de que tu entorno es un lugar seguro. Los biocidas presentan esta propiedad, ya que combaten los organismos nocivos gracias al uso de una o la mezcla de varias sustancias activas. Suelen utilizarse en el ámbito sanitario y muchos otros sectores como puede ser el doméstico. Su función es neutralizar, controlar y/o disminuir la carga bacteriana patógena.

Se dividen en 22 tipos, según la Agencia Europea de Sustancias y Mezclas Químicas (ECHA), la organización que fomenta la innovación a la vez que garantiza un uso seguro y adecuado de las sustancias químicas. Estos 22 tipos se clasifican en los siguientes cuatro grupos:

  • GRUPO 1: Desinfectantes y biocidas generales
  • GRUPO 2: Conservantes
  • GRUPO 3: Plaguicidas
  • GRUPO 4: Otros biocidas

¿Cómo podemos reconocerlos? Estos tienen las siglas TP seguidas de su nomenclatura correspondiente dependiendo dependiendo del tipo de material que se quiera tratar. Nuestros productos están notificados como biocidas protectores TP9. Se utilizan para la conservación de materiales fibrosos o polimerizados, como el cuero, caucho o papel, o productos textiles mediante el control del deterioro microbiano. 

Además, impiden el depósito de microorganismos en la superficie de los materiales. Inhiben la aparición de malos olores entre otros beneficios que veremos más adelante. Estos potentes antimicrobianos deben estar regulados para comercializarse .

Además, los biocidas que están en el mercado deben tener la autorización y estar inscritos en el Registro Oficial de Biocidas. La Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos (EPA) regula los productos químicos que cumplen con estas características. Mientras que la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA) se encarga de los productos químicos que estén en contacto con los alimentos.

Además, los biocidas que están en el mercado deben tener la autorización y estar inscritos en el Registro Oficial de Biocidas.

Gracias a la nanotecnología, hemos formulado productos que inhiben el crecimiento de los microbios. Nuestra gama dedicada a los textiles presenta esta finalidad, sin embargo, tenemos formatos diferentes.

Por un lado, H-ion, un aditivo industrial enfocado en el sector de la detergencia. Por otro lado, Protect clothes, un spray protector de uso directo. No solo encontramos microorganismos en nuestro entorno, los textiles son materiales portadores de estos, por lo tanto pueden estar en tu camisa, colchón o sofá.

La OMS afirma que 6 de las 10 mayores amenazas para la salud pública mundial están relacionadas con las enfermedades infecciosas, ya que estamos expuestos a millones de gérmenes a diario. Por ello debemos hacer uso de biocidas que garanticen nuestra seguridad.

¿Por qué utilizar productos antimicrobianos?

Son uno de los avances más importantes, resultados de la investigación farmacéutica con el objetivo de mejorar la salud de la humanidad. Gracias a este tipo de productos entre otras medidas como pueden ser las vacunas, el número de enfermedades infecciosas ha disminuido, ya que los microbios son las causas principales de estas.

Hoy en día, todos los sectores precisan de protección porque todo lo que nos rodea es una potencial fuente de contagio, o lo que es lo mismo estamos expuestos en nuestro día a día.

Desde la industria del transporte, cuando nos sentamos en un asiento en el que se han sentado otros antes. Hasta las servilletas de tela con las que nos limpiamos en el sector de hostelería pueden contener microbios. En cada uno de ellos nos encontramos con cientos de situaciones de este tipo.

El sector sanitario es uno de los que está en cabeza en cuanto a necesidad de métodos de prevención. Ya que estos son los que cuidan de nosotros y por tanto deben estar sanos para llevar a cabo su cometido. Sin ir más lejos, con la aparición de la pandemia del coronavirus Covid-19 el sistema sanitario ha tenido que enfrentarse a una situación completamente nueva.

En estos casos una proliferación microbiana produce un efecto dominó tanto en pacientes, como en aquellos que se encuentran alrededor de estos (desde el médico hasta el personal de cocina).

¿Cuál es la solución? Los antimicrobianos son clave en este tipo de situaciones en las que no basta con mantener un entorno limpio, debemos asegurarnos de que sea seguro. Aquí ya no solo debemos prestar atención a la salud del que se encuentra enfermo, ya que es vital que todos los que le rodean así como los artículos con los que convive (sábanas, bata, colchón, entre muchos otros) estén desinfectados. En este tipo de situaciones la frase “prevenir es mejor que curar” viene como anillo al dedo.

Si contamos con protectores que inactiven el virus, hablando de este caso en concreto, se refuerza la seguridad ante problemas sanitarios como el que hemos vivido. Por esto nos han recalcado que debemos lavarnos las manos de forma frecuente y mantener la distancia de seguridad, además de usar la mascarilla. En definitiva, la situación ha obligado a tomar medidas de prevención y protección que han conducido a una nueva organización aplicada a cada tipo de sector. ¿Cuál es el objetivo principal? Sin duda alguna, que esto tenga un efecto positivo en la humanidad, ya que estamos menos expuestos a contagios.

Estas medidas preventivas son necesarias claro está, pero ? ¿acaso no debes preocuparte por lo que habita en tu cama, o incluso en tu camisa?

¿Cuál es la solución? Los antimicrobianos son clave en este tipo de situaciones en las que no basta con mantener un entorno limpio, debemos asegurarnos de que sea seguro. Aquí ya no solo debemos prestar atención a la salud del que se encuentra enfermo, ya que es vital que todos los que le rodean así como los artículos con los que convive (sábanas, bata, colchón, entre muchos otros) estén desinfectados. En este tipo de situaciones la frase “prevenir es mejor que curar” viene como anillo al dedo.

Si contamos con protectores que inactiven el virus, hablando de este caso en concreto, se refuerza la seguridad ante problemas sanitarios como el que hemos vivido. Por esto nos han recalcado que debemos lavarnos las manos de forma frecuente y mantener la distancia de seguridad, además de usar la mascarilla. En definitiva, la situación ha obligado a tomar medidas de prevención y protección que han conducido a una nueva organización aplicada a cada tipo de sector. ¿Cuál es el objetivo principal? Sin duda alguna, que esto tenga un efecto positivo en la humanidad, ya que estamos menos expuestos a contagios.

Estas medidas preventivas son necesarias claro está, pero ¿y qué ocurre con los textiles? ¿Acaso no debes preocuparte por lo que habita en tu cama, o incluso en tu camisa?

3 Principales beneficios de la protección antimicrobiana textil

Como hemos tratado este tema en el anterior apartado a modo general, ahora nos centramos en los principales beneficios que reúnen este tipo de productos en concreto los que ofrecemos en NOB166.

Estos inhiben la síntesis de la proteína y anulan la creación del ADN, lo que inactiva virus como Covid-19. Además de evitar la proliferación de bacterias y microorganismos que en ocasiones pueden generar mal olor y enfermedades. Los siguientes tres puntos resumen algunas de las características que estos cumplen:

  1. Efectividad
  2. Nuestros productos son eficientes frente a la protección de cualquier tipo de textil. Su finalidad es proteger del daño de las bacterias, las altas temperaturas de los lavados y los productos químicos. Funcionan contra todo tipo de microorganismos como bacterias, virus, algas, hongos y  mohos. Su acción es duradera y no es necesario el uso de temperatura alta para que estos sean efectivos. Actúan de la siguiente manera: liberan de forma progresiva el principio activo durante al menos 7 días ofreciendo una protección duradera sin perder eficacia. Además, cumplen con las normas europeas UNE-EN  14476, UNE-EN 1276 y JIS L 1902. 

  3. Ahorro
  4. Nuestros productos antimicrobianos permiten economizar, ya que no tendremos que recurrir a desinfectantes de uso diario. En Nob166, además de preocuparnos por el medioambiente, queremos optimizar los recursos naturales de los que disponemos con el fin de economizar la energía para que el impacto ambiental sea mínimo. Por un lado, H-ion ofrece un ahorro energético del 85%, ya que permite el lavado en frío. Cabe añadir, que limpiar la ropa con demasiada frecuencia la degrada, acortando por ende su vida. Por otro lado, nuestro protector textil de uso directo, Protect clothes, permite proteger 33 kilos con tan solo 1 litro y un único tratamiento semanal.

  5. Versatilidad
  6. Nuestra gama protectora es apta para todo tipo de materiales. Además, como hemos aclarado anteriormente, combate los malos olores debidos a la humedad y el crecimiento de microorganismos. Asimismo, como hemos visto en el punto anterior, todos los sectores precisan de una forma u otra de estos. No utilizamos productos que afecten al agua, cumplimos con las normativas medioambientales.

    Otro de los beneficios que ofrece este tipo de antimicrobiano es el siguiente: evitar la aparición de ácaros, estos producen alergias en al menos el 10% de la población, a la vez que agravan síntomas como picores, ojos rojos, problemas respiratorios, entre otros.

Claro está que si mantenemos nuestro entorno limpio de manera constante esto tendrá efectos positivos en nuestra salud. Esto no quiere decir que sea mejor utilizar una mayor concentración de desinfectantes, al contrario, debemos elegir productos que sean eficaces y actúen de forma prolongada. Gracias a la nanotecnología no solo protegemos los artículos que nos rodean, también protegemos las superficies textiles.

La plata como antimicrobiano natural


La plata forma parte de los elementos químicos de la tabla periódica, se representa con el símbolo Ag. Esta palabra proviene del del latín argentum que significa “blanco” o “brillante”. Este elemento químico presenta una buena conductividad, estabilidad química y actividad catalítica. Resulta muy interesante si se combina con la nanotecnología; aquella que se dedica al diseño y manipulación de la materia a nivel de átomos o moléculas.

Las nanopartículas de Ag poseen mayor potencia bactericida que la plata iónica, por ende se requiere menos cantidad, ya que su acción es muy efectiva. ¿Qué es una nanopartícula? Tal y como su nombre indica, se trata de una partícula microscópica en un rango de tamaño de 1 a 100 nanómetros (estos corresponden a la millonésima parte de un milímetro).

La plata se utiliza desde la Antigüedad para destruir microorganismos. Tiene propiedades bactericidas. Por ello  hemos aprovechado los recursos naturales de los que disponemos para crear un biocida protector que se compone de un surfactante e iones de plata embebidos en una matriz inorgánica natural.

¿Qué función cumple un tensoactivo?
Son esenciales para mejorar la acción de los artículos de limpieza, hacen que las moléculas sean más resbaladizas y permite que interactúen con el aceite y la grasa.  

Nuestros productos antimicrobianos proporcionan un alto efecto biocida. Evitan la proliferación de microorganismos. Se unen a la capa de lípidos (grasa) que les rodea disolviéndola y por tanto destruye su estructura.La gama de protección textil no está indicada para el consumo humano, ni reivindica su uso en farmacia, parafarmacia o cosmética. Además, no contiene plata metálica en ninguna forma, se trata de un adsorbente natural.

El material genético del microorganismo queda expuesto y se desnaturaliza . Esto ocurre debido al efecto multidiana de los iones de plata. Este impide el transporte de la cadena de electrones evitando de esta forma la reparación de la membrana protectora. También inhibe la síntesis de proteínas y previene la formación de nuevo material genético. Pero, ¿si lavamos, por ejemplo, las sábanas de un hospital o el asiento de nuestro coche estarán protegidos? Quedarán libres de suciedad pero desprotegidos.

La limpieza es el paso previo a la protección contra microorganismos. Conseguirás eliminar la suciedad orgánica u inorgánica (restos de comida, aceites, entre otros). No obstante, al entrar en contacto con los microorganismos bien por aire, tacto, u otro medio, se contaminará.

¿Por qué ocurre esto si aparentemente esta limpio?Al no usar biocidas certificados por una entidad sanitaria no hay una barrera protectora que evite la proliferación de microbios.

Es decir, por más que limpies si no los utilizas no podrás prevenir la aparición de agentes nocivos. Los biocidas consiguen traspasar la barrera lipídica (grasa). Es entonces cuando los iones de plata atacan el material genético del microorganismo inactivándolo por completo. ¿Qué obtenemos como resultado? La protección antimicrobiana frente a bacterias, hongos, parásitos y virus.